martes, 10 de agosto de 2010

Festival Lago de Bornos 2010

  
CRÓNICA: 31 de julio de 2010




PFM cogiendo fuerzas



Año difícil para la música en vivo e importante para el Festival de Bornos. Después de muchas dudas sobre su celebración se confirmó un magnífico cartel y se tiró para adelante.

Obviamente se hizo notar la crisis con menos afluencia de público, pero es algo que se ha convertido en la tónica general de todas las taquillas.

Este año era especial para Bornos, ya que se cumplían 30 años desde su primera celebración (1980-2010).

Dos grupos gaditanos y uno internacional: Glazz, reciente formación de tres jóvenes muy creativos e innovadores; Triunvirato, grupo legendario de los años 80’s reunido para la ocasión; y Premiata Forneria Marconi, la histórica banda italiana con más de 40 años en activo.



La noche comenzó con los portuenses Glazz, tres tipos que salen al escenario cuales maestros de la cocina con una música muy fresca y dinámica. Sorprenden por sus continuos cambios, gran técnica y vitalidad. Fueron capaces de ganarse al respetable hasta el punto de hacer un bis y dejar a la gente con ganas de más.



Tras los pertinentes cambios en el escenario, aparecen los seis componentes de PFM. Cada vez es más habitual que los cabezas de cartel, que siempre han cerrado los espectáculos, pasen a ocupar el penúltimo lugar. Este hecho se produce sobre todo en artistas con cierta edad, que prefieren terminar antes e irse a descansar.

Una vez en el escenario, estos curtidos italianos conquistaron al respetable de inmediato con los primeros sones.

PFM dio un repaso a sus clásicos más importantes, combinando las baladas con sus temas más rítmicos. Maestros de sus instrumentos, interpretaron los temas con un gusto exquisito, aunque, todo hay que decirlo, abusaron un poco con tanta animación y coros pedidos al público una y otra vez.

Acaba la Premiata y ocurre lo esperado: más del 50% del aforo procede a retirarse. Ese es el riesgo que se corre al adelantar al grupo estrella. Ni que decir tiene que se quedaron los que tenían más interés musical.



Triunvirato sale al escenario 26 años después y con una descarga de sonidos que nos dejó a todos sorprendidos. Los tres músicos originales iban acompañados por un teclista que casi no hizo falta para nada. Hacía tiempo que no escuchábamos a un grupo tocar con la fuerza y sonidos que había en la década de los 70’s. Estuvieron geniales. Versiones rockeras y temas propios pusieron el punto y final a una noche variada y distinta a años anteriores.

En definitiva, mucha calidad interpretativa y una buena organización. Al final, muchos nos preguntamos ¿Habrá Lago de Bornos 2011? Esa será otra historia.


Arabiand Rock en Bornos

sábado, 7 de agosto de 2010

VII FESTIVAL FATETAR DE ESPERA (CÁDIZ)


CRÓNICA VIERNES 30 JULIO

Todo el mundo coincide en que ha sido la mejor edición y, cuando se dice la mejor, se habla de asistencia de público, de calidad musical y de excelente organización.

La noche se abrió con CORDELIA JAZZ QUARTET, conjuntadísimo grupo sevillano que lleva una voz femenina dulce y experimentada; fué muy aplaudido por el público. Con un Jazz pausado y de calidad sirvió para ir mentalizando a los asistentes de que la velada prometía y que poco a poco las palpitaciones subirían de revoluciones.



ARABIAND ROCK se dedicó a la promoción, la producción del evento y también tuvimos el honor de presentar el festival, consiguiendo así armonía, fluidez y rigurosidad al hacer cumplir los horarios.



Llegados de Sanlúcar y Jerez subieron los ECLIPSED para hacer un Tributo a Pink Floyd, pero aquello sonaba tan guapo y ellos lo estaban haciendo tan bien, que el público y ellos mismos se creían que eran los auténticos Pink Floyd. Llenaron el cielo de Espera de efectos, de sonidos sinfónicos y de relojes imaginarios colgados de los árboles consiguiendo una regresión total para deleitarnos con una magistral ejecución musical.




24.000 watios de sonido consiguieron que el público mirara hacia el cielo buscando el helicóptero de “El Muro” que hacía su aparición el la plaza de la iglesia, la gente saltando, cantando y exaltada con lo que estaban viendo. De categoría, si señor, sonido limpio, perfectamente ecualizado y los ECLIPSED se miraban felices entre ellos al ver lo que estaba ocurriendo.



Y sobre el horario previsto llegó el plato fuerte de la noche, desde Córdoba y con todas las ganas del mundo, el Rock Andaluz se apodera del Festival hasta conseguir que el Castillo Fatetar del pueblo se convirtiera en un Palacio Omeya para hacernos disfrutar de uno de los cuentos de las mil y una noche. MEZQUITA aparece con mas garra y potencia que nunca, la fuerza de la batería de Eduardo marcando los tiempos se oía por todos los pasillos de palacio, bailarines y doncellas movían sus cuerpos al son de los timbales. La voz y el bajo de Randy dejaban boquiabiertos al público y los embelesaba en un bello sueño de Califas y tiempos árabes, de coros y cánticos de dulce y fuertes modulaciones a la vez.



Los teclados de Paco Roscka se encargaban de mantener el ambiente Andalusí y de enseñarnos todos los escondrijos de palacio con el gran harén incluido. Nos envolvía en una atmósfera Omeya que si cerrábamos los ojos nos transportaba en ésta época de crisis a aquel tiempo donde la riqueza y la sabiduría se apoderó de Andalucía. 



La guitarra de Jose Rafa dejaba la firma rebelde y rockera, inconformista con la actualidad, pero al mismo tiempo, sus punteos vertiginosos y sus constantes cambios de ritmos compactaba y unificaba el sonido del grupo. Sus escalas y melodías árabes conseguía que las alfombras de palacio se levantasen del suelo, y ondulada pero progresivamente nos hicieran volar la imaginación llena de recuerdos y de momentos felices, remontando alturas de vértigo e inclinaciones de 90 grados consiguiendo que las zapatillas se despegaran de la alfombra que nos trasladaba desde el mástil de su guitarra hasta el cielo estrellado con la luna llena como testigo. Así fue la actuación de MEZQUITA, puro rock andaluz cordobés ejecutado con maestría y consiguiendo el gozo del público que cantaba al unísono, que saltaba con felicidad y que no quería que aquello terminase nunca, porque sus retinas estaban siendo testigos de algo sublime. Final feliz, final de rock andalúz.



ARABIAND ROCK quiere agradecer a todas las personas y medios que colaboraron en la difusión del Festival, al Ayuntamiento de Espera por confiar en nosotros, a todos los asistentes que llegaron incluso de otras localidades y a los músicos por su profesionalidad y el buen feeling que siempre hubo entre ellos.