lunes, 27 de septiembre de 2010

CAI EN SALA W (CÁDIZ) 25 DE SEPTIEMBRE DE 2010

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CAI ha vuelto a dar un paso adelante. Desde que se reunieron en 2008 para retomar su carrera musical el grupo más emblemático de la historia del rock en Cádiz, CAI, ha ido abriendo de nuevo su sitio.

Volvieron de nuevo como septeto con dos guitarras y una sección de vientos pero después pasaron a la formación actual con Blas Lago a los teclados, Salvador Otero al bajo. José Antonio Mariscal “El Niño” a la guitarra y Diego Fopiani “Fopi” a la batería y voz.



Poco a poco este cuarteto ha ido consolidándose, consiguiendo un sonido compacto y potente, con nada que envidiar a los mejores tiempos de la banda allá por los 70’s.

Esta nueva etapa va marcada por “Metáforas de Luz”, un trabajo que han realizado con mucho mimo e ilusión. Sus directos se marcan en dos partes (que cambian según les apetece), una para el repertorio nuevo y otra para sus exitosos temas de antaño.

Hasta hace poco se podía decir que El Niño y Fopi iban acompañados de dos jóvenes promesas, pero después de lo visto en la Sala W ya no hay dos más dos, ya son cuatro y a cual mejor.

La banda suena compacta y unida, los sonidos han conseguido su riqueza y sus matices, hasta el punto que hay quien dice que “CAI está en su mejor momento”.



Ver a CAI significa disfrutar y vibrar. Son capaces de darte ritmo, engancharte con preciosas melodías andaluzas y hasta regalarnos solos e improvisaciones de gran categoría.

Y es que CAI ha perdido la vergüenza. No hay complejos, no hay miedo a nada. Se toca como uno lo siente y lo hacen siempre con el corazón. Grandes músicos y excelentes personas nos están dando una lección de aguante y superación permanente que más quisieran muchas formaciones de nuestro país.



La última cita en Cádiz nos ofreció de lo mejor del sonido andaluz del momento, dicho hasta por el propio Gonzalo García Pelayo que acudió para apoyarles y verles de nuevo.

50% del repertorio para Metáforas y el otro 50% para Canción de la Primera y Noche Abierta, aunque hubo algunos escarceos a las Mentes Diminutas.

Guitarras afiladas, timbales contundentes, bajo con precisión, teclados desbordantes y eficaces, y una voz por la que no pasa el tiempo, a pesar de que ellos dicen eso de “pasa un día”. Enhorabuena CAI.



Fotos: Arabiand Rock

ANTONIO SMASH EN SALA W (CÁDIZ) 24 DE SEPTIEMBRE DE 2010

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Es difícil ver a músicos sevillanos en la Tacita de Plata y mucho más a algún componente de los legendarios Smash. Parece como si la capital gaditana hubiera estado al margen de aquella primera explosión del rock en Andalucía. Y es que, en el fondo, a excepción del fenómeno Simún, el rock andaluz surgió en Cádiz en 1978.

Esta vez la cita era con Antonio Smash, veteranísimo músico andaluz con una trayectoria paciente y admirable.




Lo primero que nos sorprendió fue comprobar como el público que asistió fue “de provincia”, con una total ausencia de los de la capital. Aún así, el apoyo y aliento que dimos los allí presentes arropó a un Antonio por el que no pasa el tiempo. Su delgada figura vestida de negro y su imagen de “rockero” resistiendo a los tiempos nos presagiaba un concierto único y distinto.

Y así fue. Parecía que, con la última vorágine de festivales y volúmenes excesivos, se nos había olvidado escuchar música en pequeño formato, cercano al artista y apreciando los matices y detalles de las composiciones.

Comienza a sonar aquello y nos quedamos boquiabiertos. “Forever walking” de Glorieta de los Lotos del tirón y… a transportarnos casi cuatro décadas atrás. ¡Qué gozada! No nos podíamos imaginar que íbamos a escuchar tan prodigiosas voces y armonías (tan necesarias, a su vez, en los tiempos ajetreados que vivimos). Su guitarra fue magistral. Pocos músicos se atreven a dar un concierto sólo con su guitarra. Eso demuestra su valentía y veteranía.



Antonio a la voz y guitarra, y Lourdes Rodríguez a las voces y percusiones varias. Así de sencillo. Simple, elegante y efectivo. No hace falta cargar nuestros oídos de excesivos sonidos cuando los pocos que se hacen suenan tan bien.

La noche fue un paseo por el folk, la psicodelía, el pop, el rock… un toque de blues… una magnífica coctelera llena de sorpresas. A los asistentes nos vino como una estupenda terapia que nos hizo recapacitar. Comprobamos que, por más vueltas que le demos, el buen gusto y las cosas sencillas deben volver a las composiciones. Esa es la esencia de la música y el resto es relleno.

Temas en inglés enlazados con otros en español. Desde Smash hasta su disco “Jardín Secreto” y sus últimas “Balas de Amor”. Mágica combinación. Nos fuimos con un estupendo sabor de boca y con ganas de verle pronto de nuevo. Cuando un maestro de estos sube al escenario nos enseña tantas cosas que marca una notable diferencia respecto a muchos músicos artificiales que salen últimamente. Antonio Smash forever. Forever walking. Te queremos Antonio.




Fotos: Arabiand Rock

domingo, 19 de septiembre de 2010

CRÓNICA MANUEL IMAN EN MILWAUKEE EL 09/09/2010



Dentro de los conciertos en formato acústico que Manuel Imán está realizando por distintas salas y locales de Andalucía ha llegado una vez más a El Puerto.

Manuel nos tiene acostumbrados a verle alternando guitarra acústica y eléctrica, añadiendo algunos “loops” con los que consigue mayor ritmo y energía, y además con la sorpresa de que, casi siempre, aparece algún músico invitado en el escenario.

La noche del 9 de septiembre no fue menos. Nuestro querido artista y amigo comenzó el espectáculo ofreciendo un variado repertorio de iba desde el blues, country, jazz, samba… hasta una típica ranchera.

Los que hemos seguido a Manuel desde sus primeros tiempos con Imán sabemos que es un músicos con una técnica muy perfeccionada y que tiene un gusto exquisito pero, en el fondo, vamos buscando su lado más progresivo y árabe con esas buenas improvisaciones al estilo del califato.


Claro, sobre gustos no hay nada escrito y, tal y como aseguró el propio Manuel “serán cosas de la edad”, ya que lo escuchamos con versiones de Stevie Wonder, Creedence y hasta los mismísimos Relampagos.

Pero como Manuel siempre es generoso, no podía faltar en su actuación esa otra parte más eléctrica e innovadora que él sabe ofrecer. Es por ello que se acercó a los imanes de toda la vida con el tierno “niños” y una larga improvisación de más de 20 minutos, en la que sonaron aires setentones.

En algunos momentos estuvo acompañado de Juan Carlos García Guillermo (percusionista de Manolo García) y Michael Starry (guitarrista de Omni).

Entre los asistentes, por supuesto algunos de los queridos imanoides, Inopio, el Gato Andaluz, Arabiand Rock y muchos amigos seguidores de Manuel.

Velada por tanto entrañable, acogedora y cercana. Todo ello en un típico patio andaluz con el mejor de los ambientes.


Fotos: Enrique Luis García Jimenez